Según cuenta la leyenda,
muchos peces querían llegar hasta ella, pero debían cruzar fuertes corrientes y muchas adversidades.
Una gran cantidad de peces iniciaron su travesía en búsqueda de alcanzar su objetivo, durante el camino poco a poco fueron desfalleciendo,
pero la única raza que continuaba en el camino era la de los peces koi, quienes con perseverancia y mucha fortaleza seguían sin desfallecer durante el arduo recorrido.
Algunos Koi se dieron por vencidos cuando se encontraron con una enorme cascada que parecía imposible de sobrepasar, así que prefirieron abandonar al viaje,
otros cuantos decidieron seguirlo intentando y de manera decidida daban saltos buscando llegar a la cima.
Su fuerte chapoteo llamó la atención de los demonios, quienes se burlaban viendo los saltos para ellos insulsos que daban los peces Koi.